lunes, 20 de agosto de 2007

La Cosa


.Yo sé que no tienes idea de fauna marina. Si estudiaste esta carrera, lo más probable es que la ciencia realmente fue un dolor de cabeza en tu enseñanza escolar. Te entiendo, a ti solo te enviaron a cubrir esto porque no había otro y eres lo más cercano a un periodista científico en este minuto, ya que en este puto país no existe este tipo de periodismo, pero intentaré ser lo más claro contigo, y lo más honesto, de eso que no te quepa duda…

…Fue un amigo surfista, el que me llamo desde Los Muermos para avisarme que en la playa había varado una cosa monstruosa, que los lugareños no tenían ni la más mínima idea de que se trataba. Todos los funcionarios del Museo Nacional de Historia Natural opinábamos que se trataba de un cachalote apenas llegamos a la playa, pero cuando mi mujer vio las fotos, dijo que no era un cetáceo en descomposición como planteábamos nosotros.

..Tras mis órdenes, los especialistas del MNHN tomaron muestras de “La Cosa”, como los vecinos denominaron a la masa orgánica que se estaba pudriendo en las orillas de la playa. Pero mi mujer, que lidera el Centro de Conservación Cetácea, CCCC, tomó ella misma muestras del misterioso engendro para enviarlas al extranjero, lo que causó la indignación de mis colegas y sobre todo, lo que terminó por averiar más nuestra relación…

..Mi papá siempre me dijo que no cometiera la estupidez de enamorarme de esa mujer. Me casé con ella, sabiendo lo difícil que seria ser esposos y compañeros de trabajo a la vez, pero siempre pensé que ambas cosas no influirían. Pero bueno, fui un pelutodo. No se puede criticar a un hombre enamorado compadre…

…¿Por qué me enamore de ella?...

…. Ella es mejor que yo compadre. Me gana en todo. En la Universidad siempre sacó mejores notas que yo. Se ganó una beca para irse a especializar en cetáceos a una Universidad en California, pero la rechazó por mis evidentes celos y mi miedo a perderla. En el trabajo siempre me opacó. Elsa es una mujer de una inteligencia deslumbrante que emboba a cualquiera. No le costo más de 1 año alcanzar el puesto que yo tengo ahora en el museo y no alcanzó a cumplir el año cuando la llamaron del CCCC para que lo presidiera. Me ganaba hasta en el pool compadre, con eso te digo todo. Buena cocinera, buena en los deportes, ¡juega hasta fútbol! y es buena. Buena alumna, buena amiga, excelente en la cama, multiorgásmica, trabajadora, hermosa, se preocupa mucho de su cuerpo y su familia la adora…

… Bueno este tema causó un quiebre en la comunidad científica chilena. Elsa trató a sus ex colegas del MNHN (entre los que me incluyo) como ineptos, que el monstruo marino alojado en Los Muermos era una especie de pulpo gigante y no un cachalote. Tras estas declaraciones comenzaron los dimes y diretes entre las instituciones y nos vimos involucrados en una riña infantil que fue cubierta por la prensa…

Yo pensé que Elsa había enloquecido cuando vaticinó que “La Cosa” era un pulpo gigante. Yo le dije “Amor, los pulpos gigantes no existen, eso es solo ciencia ficción”, pero me miró con sus ojos llenos de rabia y me dijo que era un imbécil, que había ido a la universidad a puro fumar Marihuana y a colgarme de sus trabajos para tener buenas notas. No le hable como en tres días compadre, tres días claves que Elsa ocupó para contactarse con los especialistas más destacados de la South University de Florida.

..Por nuestra parte, la poca infraestructura que poseemos nos obligaba a demorarnos más en el proceso de comparación entre el adn de “La Cosa” y el de las ballenas que habitan las costas de Chile. Comenzamos a trabajar día y noche y en el trayecto se nos unieron agrupaciones de investigación marina, gente de diversas ONG medioambientales e incluso profesionales de las fuerzas armadas. Con mucho esfuerzo comenzamos a notar que los restos contenían componentes tóxicos, así que la investigación tomo como hipótesis que “La Cosa” era efectivamente un cachalote que se vio afectado por los desechos derramados por algún barco pesquero…

….En casa mi relación con la Elsa se puso insoportable. Nos pasábamos peleando por “La Cosa” todo el santo día y hasta evitábamos comer juntos. A veces nos enterábamos de los pasos del otro por los diarios y empecé a tener más vida familiar con mis compañeros del museo que con ella…

…En Los Muermos, los restos del monstruo Marino se convirtieron en un atractivo Turístico. Todos los días se acumulaba una cantidad inimaginable de gente alrededor de “La Cosa”. Todos querían una foto…

… A una señora se le ocurrió hacer empanadas de marisco con “La Cosa” y se puso a venderlas en la playa. Fue la misma Elsa la que se las quitó de las manos a la vieja, pero ya era tarde, ya que había vendido tres empanadas a unos gringos. Tuvieron que estar en observación durante una semana en el Hospital, pero extrañamente no le pasó nada a ninguno de ellos. Este incidente pudo haberse convertido en un escándalo Internacional, liego de esto los carabineros tuvieron que hacer guardia a los restos….


..Un día llegue a mi casa y Elsa tomaba once con un viejo zoólogo italiano llamado Lorenzo Rossi. El científico había llegado a nuestro país para investigar a “La Cosa” y estaba convencido de que se trataba de un calamar gigante. Como el CCCC se estaba gastando todos los fondos en la investigación Rossi se tuvo que hospedar en mi departamento, y dormir en el sillón, algo funesto para su salud a sus 65 años…

…El italiano y mi mujer pasaban todo el día juntos. En la mañana bajaban a la playa a buscar muestras de lo que iba quedando de “La Cosa”, en la tarde trabajaban en el laboratorio y en la noche se quedaban en la cocina revisando los resultados, tomando café hasta altas horas de la madrugada…

…Yo pensaba que me iba a morir si algún día Elsa me dejaba. Por supuesto que fue chocante ver que mi esposa le chupara el pene a un hombre 30 años mayor en mi propia pieza. Tenía una taza con café hirviendo en mis manos y no sé como no se las tiré encima de sus cuerpos desnudos. En realidad soy un cobarde y ni la infidelidad de mi esposa me hizo transformarme en esos asesinos de crónica roja, pero ahora que lo pienso mejor pudo haber servido de gancho…

…Obviamente Elsa se fue de la casa, y luego de una semana partió con el Italiano a California. Quedé tan destruido que hice que falseáramos toda la investigación. Elaboramos un comunicado para la opinión pública que decía que finalmente “La Cosa” era un Cachalote deformado por un derrame de productos tóxicos….

… La prensa no volvió a hablar de “La Cosa” y el ministerio de salud hizo desaparecer la masa pestilente en la playa de Los Muermos. Luego de 4 meses recibí una carta desde Estados Unidos donde Elsa me pedía perdón. La carta era larga y fue muy doloroso leerla, me contaba que estaba embarazada de Rossi, que lo amaba y que se iban a casar…

..No creas que te cité para contarte un drama sentimental entre científicos, no es así. Al final de la carta Elsa me decía que las investigaciones de la South University arrojaron que las muestras tomadas correspondían a un ejemplar de la familia de los pulpos. Elsa me dijo que no iba a decir nada, que dijera que la investigación la habíamos echo nosotros y que le contáramos al mundo que en nuestro país existe una especie de cefalópodo gigante, un pulpo como los cuentos de ciencia ficción.

…Elsa siempre ha creído todas esas historias de monstruos marinos prehistóricos que abundan en los océanos del mundo y ama la historia de Nessie, el supuesto dinosaurio que habita el lago Ness. Al principio deseché la idea de creer que “La Cosa” era un pulpo gigante, pero la duda no me dejaba tranquilo y llegaba a soñar con el pulpo gigante y con la Elsa follando con el viejo de mierda…

…Sé que puede parecer ridículo que venga a revelar algo que pasó en el año 2003. Es obvio, lo que pueda decir un hombre despechado no tiene ninguna valides para los medios en este momento, por eso creo que fuiste el único que llegó a la conferencia. Nisiquiera en Las Ultimas Noticias va a aparecer esta información camuflada como una historia de amor, así que confío en ti y espero que realmente me creas, y que tu editor me crea…

…A lo mejor vas a pensar que estoy loco, pero creeme lo que te voy a decir. He pasado estos últimos años navegando y buceando las costas buscando el rastro de criaturas marinas de esta envergadura. Mis colegas del MNHN me dieron las espalda y me destituyeron del cargo. Me he gastado casi todo lo que tengo en mi investigación. Pero te juro por mi madre y por Elsa, que sin duda es la mujer que más he amado en el mundo que en Chile hay pulpos gigantes y otro tipo de criaturas asombrosas. Lo ví con mis propios ojos, te lo juro, yo he visto esos tentáculos enormes mar adentro, “La Cosa” era un pulpo y esto se tiene que saber….

5 comentarios:

Ignacia Lopez dijo...

el monstruo eres tú!

luminosidad dijo...

Tú eres mi cosa... peluda!
xDDDDDDDDD

Cam dijo...

beso

Paloma dijo...

loko...primera vez ke me kede pegada a una historia tuya...buenisima...
oye teni los ojos verdes???...

Roberto Mundaca dijo...

qué pulenta la narración compañero... de lo weno que he leído últimamente.
Un abrazo,
R